Hospital Sant Joan de Déu Barcelona

Guía Diabetes tipo 1

Centro para la Innovación de la Diabetes Infantil Sant Joan de Déu

El juego de la ración justa: entrenando la estimación visual de hidratos de carbono

El juego de la ración justa: entrenando la estimación visual de hidratos de carbono
Edad: 
6 a 8, 9 a 13
Escuela y ocio
Marina Llobet - Diestista-nutricionista Hospital Sant Joan de Déu
Marina Llobet
Dietista-nutricionista

Uno de los puntos clave para el manejo de la diabetes tipo 1 es el cómputo de hidratos de carbono por gramos o por raciones de hidratos de carbono. Existen diversos métodos para la estimación de raciones, sin que haya ninguna evidencia de que un procedimiento sea mejor que otro:

  1. Báscula: se pesa el alimento en la báscula y se calculan las raciones o gramos de hidratos de carbono mediante la consulta de tablas de composición nutricional o de tablas de equivalencias. Este método es el más exacto, pero requiere tener una báscula, conocimientos, habilidades matemáticas y disponer de documentos de consulta de equivalencias o composición.
  2. Vaso, cucharón, tazas y recipiente medidor: existen herramientas para medir raciones de hidratos de carbono mediante el volumen del alimento. Este método supone una menor carga de trabajo frente al uso de la báscula y es especialmente útil para personas con pocas habilidades matemáticas, con pocos conocimientos sobre alimentación y diabetes o que ven afectada su psicomotricidad fina. Aunque es una herramienta de mucha utilidad, requiere tener a mano el recipiente y limita el cálculo de hidratos de carbono a aquellos alimentos que se pueden medir, como el arroz, la pasta, la patata y las legumbres.
  3. Estimación visual: este método consiste en estimar la cantidad de hidratos de carbono de un alimento o plato de manera visual mediante la valoración de su volumen. Para ser efectivo, este método requiere un entrenamiento previo con el uso de la báscula para ajustar las cantidades. Es recomendable realizar periódicamente un “calibrado", es decir, usar la báscula cada cierto tiempo para comprobar la cantidad de hidratos de carbono que estimamos visualmente, ya que los pacientes y familias que habitualmente usan este método tienden a subestimar las cantidades.

El juego de la ración justa

Es conocido que el manejo de la diabetes requiere un esfuerzo importante en el aprendizaje, y que a los niños suele costarles el cómputo de raciones o hidratos de carbono. Por eso, proponemos un concurso en familia que os va a ayudar en el entrenamiento visual.

El juego de la ración justa consiste en adivinar qué cantidad de raciones hay en el plato que estamos valorando.

Para jugar se necesita:

  • Una tablilla de puntuación para cada día durante un mes (30 casillas pequeñas por jugador).
  • Varios jugadores (dos o más de dos). Es interesante involucrar a hermanos, aunque estos no tengan diabetes, ya que aumenta la competitividad y la motivación por el juego, además de facilitar la integración de todos los miembros de la familia.
  • Una báscula digital de cocina (no es necesario que sea de alta precisión, es suficiente con que el error por medida sea +/- 1 gramo). Es recomendable que la báscula tenga una buena base para colocar el plato y no sea demasiado compacta, ya que dificulta la lectura de la pantalla. 

Instrucciones de juego

  1. Coloca un recipiente medidor (vaso, taza, bol o plato) en la báscula. Procede a hacer la tara de forma manual (apúntate el peso del envase para poder calcular el neto del contenido) o automáticamente pulsando el botón de tara de la balanza hasta que aparezca un cero en la pantalla.
  2. Tapa la pantalla con una cartulina.
  3. Introduce un alimento en el recipiente (leche, pasta, patata, pan, etc.).
  4. ¡Adivina cuántas raciones tiene! Cada participante debe decir una cantidad, y no se puede repetir ninguna cifra. En los primeros intentos, recomendamos que sean los padres quienes inicien las rondas para dar seguridad a los niños. Deberemos irles animando para que tomen ellos la iniciativa. 
  5. Destapa la pantalla, mira los gramos de alimento, y con la tabla de equivalencias calcula las raciones que contiene.
  6. Gana un punto el concursante que más se acerca sin pasarse de la cifra.
  7. Sigue así con todos los alimentos que quieras y en diferentes momentos del día. De esta forma, te aseguras practicar con varios alimentos en diversas ocasiones a lo largo de un mes. 
  8. Si observamos que hay una alta tasa de aciertos exactos, podemos variar los recipientes (cambiar el tipo de vaso, taza o plato) o servir cantidades muy distintas a las habituales.

¿Y el premio? 

Es un concurso, y como todo concurso deberá tener un premio. Aconsejamos a las familias pactar los premios de los niños y promover que sigan un estilo de vida saludable evitando las recompensas monetarias y materiales. Algunas propuestas: hacer juntos una salida a algún sitio que ellos quieran, ir a visitar a un amigo que vive en otra zona y escoger una película para ir al cine o verla en casa.

¡Y los padres también tienen premio! Los padres también deben tener un premio si ganan, y es conveniente que el premio no tenga nada que ver con tareas domésticas (hacer la cama o recoger) sino más bien con algún capricho (un masaje o una cena).

Aunque la motivación de los padres por enseñar y ayudar a sus hijos a manejar su diabetes está relacionada con la salud, debemos tener en cuenta que difícilmente un niño va a tener ese objetivo por sí mismo, y que sin duda les estamos pidiendo un esfuerzo. Así que, ¡debemos pensar una buena recompensa!

¡Que gane el mejor!

Última modificación: 
26/03/2018