Hospital Sant Joan de Déu Barcelona

Guía Diabetes tipo 1

Centro para la Innovación de la Diabetes Infantil Sant Joan de Déu

Planificar la alimentación en la escuela de los niños con diabetes

Planificar la alimentación de los niños con diabetes en la escuela
Edad: 
0 a 5, 6 a 8, 9 a 13, 14 a 18
Escuela y ocio
Marina Llobet - Diestista-nutricionista Hospital Sant Joan de Déu
Marina Llobet
Dietista-nutricionista

Son muchos los niños en edad escolar que utilizan habitualmente el servicio de comedor de su escuela, un espacio que es idóneo para complementar la educación alimentaria de los niños y niñas. Pero cuando una familia con un niño con diabetes decide seguir o empezar a hacer uso del comedor escolar se le plantean dudas sobre cómo gestionar la alimentación en este espacio.

A modo de guía, explicamos a continuación algunas maneras de abordar la alimentación en la escuela, adaptándonos siempre a los recursos de cada centro.

1. Informar a la escuela de la pauta por raciones del niño o niña

Lo primero que tenemos que hacer antes de llevar al niño o niña al comedor escolar es hablar con los responsables del servicio para saber cómo funciona la planificación de los menús y para indicarles la pauta de raciones, es decir, el número de raciones de HC que puede tomar el niño o niña para comer.

Tendremos que hablar con el/la dietista-nutricionista o el personal formado en raciones de hidratos de carbono (HC), contratado por la propia escuela o por el catering o empresa de restauración que trabaja con el colegio. Esta figura conocerá la ficha técnica de los productos que utilizan en cocina y podrá indicar las cantidades de comida que le corresponden al niño o niña. 

2. Revisar el menú e indicar las cantidades de alimentos ricos en hidratos de carbono (HC)

Cuando una escuela no cuenta con dietista-nutricionista o personal formado en raciones de HC, la familia debe revisar el menú diario que facilita mensualmente la escuela o empresa de restauración para indicarles las cantidades de comida de los alimentos que contienen HC.

Lo más práctico es pedir el menú en la escuela o imprimirlo desde casa y escribir en bolígrafo las cantidades de HC de cada plato. Pero también se puede comunicar enviando un documento en Word o Excel.

La manera más habitual de indicar las cantidades de HC suele ser por gramos. Se debe asegurar que la escuela cuenta con una báscula digital y que el personal del comedor escolar (cocineros o monitores) están dispuestos a pesar los alimentos.

También hay que indicar si el niño o niña debe consumir pan y qué cantidad puede comer, ya que este alimento puede servir como recurso para ajustar las raciones de HC de la comida.

Aspectos a tener en cuenta sobre los alimentos que se encuentran en un comedor escolar

  • Las frutas habitualmente suponen no más de 1,5 raciones de HC, ya que las medidas no suelen ser muy grandes.
  • Los yogures suelen ser de sabores, que también suponen 1,5 raciones.

A pesar de esta aproximación, este dato se debería consultar con cada escuela o empresa de restauración a cargo del comedor escolar.

¿Qué hacemos si faltan o sobran hidratos de carbono (HC) en una comida?

Es habitual encontrar en un menú mensual del comedor escolar uno o dos días con exceso o déficit de HC.

Antes de cambiar o adaptar un menú a medida, se pueden ajustar las raciones de HC modificando las cantidades de pan, siempre que sea una cantidad razonable.

En caso de tener que pedir un cambio de menú es importante intentar minimizar el trabajo extra del servicio de cocina que puede suponer preparar una comida a medida para un único niño.

Por ello, si fuera necesario adaptar un menú formado por un primer y un segundo plato ricos en HC, optaremos por cambiar por ensalada uno de los dos platos (lo que más convenga para ajustar las raciones), ya que la ensalada no implica cocinar un plato extra.

Pocas veces nos encontramos con escuelas que no tienen formación en raciones de HC o que no quieren recibirla, ni tampoco con escuelas que no estén dispuestas a pesar los alimentos ricos en HC. No obstante, si fuera el caso, siempre podemos facilitar al servicio de comedor alguna de las herramientas medidoras de HC: el vaso o el cucharón. Recordemos que cada medida equivale a dos raciones de HC de alimento cocido.

Así pues, para planificar las comidas en el comedor escolar hay que:

  1. Informar a la escuela o a los responsables del comedor de la pauta para raciones del niño o niña, en todos los casos.
  2. Revisar el menú mensualmente e indicar las cantidades de alimentos ricos en HC en gramos o medidas (vaso o cucharón), si la escuela no cuenta con dietista-nutricionista o personal formado en raciones de HC.
Última modificación: 
10/04/2018