Hospital Sant Joan de Déu Barcelona

Guía Diabetes tipo 1

Centro para la Innovación de la Diabetes Infantil Sant Joan de Déu

Las uvas de Nochevieja, ¿puedo comerlas si tengo diabetes?

Las uvas de Nochevieja, ¿puedo comerlas si tengo diabetes?
Edad: 
0 a 5, 6 a 8, 9 a 13, 14 a 18
Comidas
Silvia Marín - Pediatra endocrinólogo Hospital Sant Joan de Déu
Silvia Marín
Pediatra endocrinólogo

¡Por supuesto! Como siempre decimos, tener diabetes no debe suponer una limitación en nuestra vida diaria, y mucho menos el hecho de comerse unas uvas.

Sin embargo, es cierto que las doce uvas de la Nochevieja aportan azúcar, exactamente equivalen a 20 gramos de hidratos de carbono, es decir, a dos raciones de hidratos. Si una persona con diabetes cena y después se come las doce uvas (sin aumentar la cantidad de insulina administrada), los resultados del control de glucemia posteriores a la cena estarán altos y, por tanto el nivel de glucosa en sangre estará por encima del nivel recomendable.

Os enseñamos dos opciones para poder cumplir con la tradición de las doce uvas sin que se altere el control de glucemia posterior.

A.Sustituir el postre

Se trata de sustituir el postre habitual por las doce uvas. Esta es la más sencilla de entender.

Ejemplo

Si una persona con diabetes toma habitualmente un postre de 1,5 o 2 raciones de hidratos de carbono, simplemente lo cambiaremos por las doce tradicionales uvas. De esta forma, se consumirán los mismos hidratos de carbono y por tanto no habrá que variar la insulina.

No obstante, es muy importante tener en cuenta el factor tiempo. Como muchos sabéis, la mayoría de insulinas rápidas que se usan hoy en día (Apidra®, Humalog® o Novorapid®) tienen una duración de tres horas aproximadamente. Si nos pinchamos y cenamos a las nueve de la noche, pero luego tomamos las uvas a las doce (como debe ser según la tradición), en el momento que nos comamos las uvas, la insulina rápida ya habrá dejado de hacer efecto. Es por eso, que lo recomendable sería pincharse la insulina y cenar más tarde, sobre las diez o diez y media, por ejemplo, para que la insulina rápida todavía esté haciendo efecto en el momento de ingerir las uvas.

En resumen, la persona con diabetes debería pincharse la cantidad de insulina habitual, cambiar su postre por las doce uvas y retrasar la administración de insulina y la cena hasta al menos las diez de la noche.

B.Calcular la ratio insulina-ración de hidratos

Consiste en dividir la cantidad de insulina rápida entre las raciones que comemos en cada comida y nos permite saber cuánta insulina rápida hay que pincharse por cada ración de hidratos de carbono que se come. Es un cálculo muy útil porque así, si se quiere comer más, se administra más insulina y teóricamente no debería alterarse el control de glucemia. 

Hay que tener en cuenta que este cálculo cambia entre personas y según el momento del día. Por ejemplo, es muy probable que para poder comer una ración de hidratos necesitemos más insulina en el desayuno que en la comida, porque en el desayuno somos más resistentes a la acción de la insulina y por eso necesitamos más cantidad. Por eso, cuando queremos hacer una ingesta extra de hidratos de carbono, tendremos que utilizar la ratio insulina-ración de la comida más cercana en el tiempo. Al principio, este concepto puede costar un poco de entender, por lo que, si necesitas ayuda, pregunta a tu equipo habitual de diabetes. Manejarlo te puede ser muy útil en muchas situaciones de la vida cotidiana.

Ejemplo

Imaginemos que vamos a cenar a casa de unos familiares y que la cena es a las nueve de la noche. Mi hijo, que tiene diabetes, habitualmente se pincha nueve unidades de insulina rápida y cena seis raciones de hidratos de carbono. Esa noche mi hijo quiere cenar con el resto de la familia a las nueve, comerse sus seis raciones, como siempre, y luego tomarse las uvas al son de las campanadas. Y… ¿por qué no?

En este caso, el consejo sería que a las nueve de la noche se pinchara sus nueve unidades de insulina y cenara sus seis raciones de hidratos, como siempre. Sin embargo, como a las doce de la noche quiere comer las uvas (que representan dos raciones de hidratos de carbono más de lo habitual), antes de comérselas debería pincharse un poco más de insulina rápida para que después no le suba el azúcar en sangre. 

Para comer dos raciones de hidratos, ¿cuánta insulina hay que administrar para que sea proporcional a la insulina que se pincharía en la comida más cercana?

Si para cenar seis raciones de hidratos de carbono, se pincha nueve unidades de insulina, quiere decir que por cada ración de hidratos se pincha 1,5 unidades de insulina rápida (9 unidades / 6 raciones= 1,5 unidades de insulina rápida por cada ración de hidratos). Como las doce uvas equivalen a dos raciones de hidratos de carbono, mi hijo necesitaría tres unidades extra de insulina rápida a las doce de la noche para comerse las uvas (2 raciones x 1,5 unidades de insulina rápida = 3 unidades).

En resumen, a las nueve de la noche se pincharía sus nueve unidades de insulina y cenaría sus seis raciones, y después a las doce de la noche se pincharía tres unidades más de insulina rápida y se comería las doce uvas.

Tener diabetes no debe suponer un impedimento para disfrutar de la Navidad y sus tradiciones. Tan sólo hay que reflexionar sobre cuál es la mejor solución en tu caso y planificar cómo actuar. Así, ¡no habrá comida o uvas que se nos resistan! ¡Feliz Año Nuevo!

Última modificación: 
03/01/2018